18 de marzo de 2009

Una comunidad sin oportunidades

Era casi las seis de la tarde en la cafetería Kilómetro Cero. Hasta el momento solo siete jóvenes habían sido arrestados por conversar con amigos de nacionalidad extranjera, delito visto por la Policía Nacional Revolucionaria, como acoso al turismo, no importa que el joven LGBT y el extranjero estén sosteniendo una conversación amena y dinámica, mientras la mano nacional se alza mostrando ruinas arquitectónicas del movimiento barroco o ecléctico, pero siempre ruinas repetidas de mi Habana.

Para la P.N.R de Dragones, a cien metros de nuestra cafetería haz violado la ley, a esta no le importa que las ruinas que muestra la mano se encuentre habitada por contribuyentes forzados a gritar !Viva el Fidel !, lo que importa es que el acoso se paga hasta con tres años de privación de libertad con posibilidad de ser acusado de puto a las seis de la tarde, en plena calle Prado, en frente del tribunal provincial y el Capitolio de la República, acompañado de unas trescientas tantas personas que pasan, dos cervezas sobre la barra y una cajetilla de cigarrillos Hollywood marcando la distancia.

Es indispensable para el socialismo disfrazado de un comunismo viciado a controlar asegurarse que nuestra comunidad no demuestre con hechos prácticos en el terreno, lo negro de nuestra realidad contemporánea. Es mucho mas fácil esperar que el turista se retire o se distraiga para arrebatar al muchacho, meterlo a empujones en la patrulla, quitarle el dinero que jamás aparecerá en un acta de decomiso, tirarlo en un calabozo y al día siguiente celebrarle juicio donde será defendido por un estudiante de derecho que no le importa el caso y ni siquiera conoce el nombre de su cliente, no importa si lo pierde, de hecho esta para perderlo, probar lo maquiavélico de la maquinaria jurídica civil, sería un acto que pagaría con la reprobación de su examen estatal, adjunto a una marca que llevaría por todos los días del comunismo sobre la faz de Cuba, NO CONFIABLE, modelo para las Ameritas y el Caribe.

Osmani Calderón Iznaga de 22 años y Rene Sánchez Domínguez de 24 años, arrestados en el grupo de los siete fueron condenados a tres años de privación de libertad en el Tribunal Municipal del Parque de Cristo. El estudiante de quinto año de derecho que les defendió en tres ocasiones confundió el nombre de Osmani y nunca recordó ante la fiscalía el nombre de Rene. Los otros cuatro muchachos, fueron multados con trescientos pesos moneda nacional, amenazados de no regresar nunca más a Kilómetro Cero, pero esta es parte de otra historia, La resistencia.

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