Hoy no es un día cualquiera en el malecón de la Habana, han pasado sesenta días que no tenemos noticias de cinco amigos que se fugaron del país en una embarcación de muy pocas condiciones, en un desesperado intento de encontrar en otra tierra una oportunidad mas digna de existir, sin importar el tener que hablar otra lengua, el ajustarse a otra cultura, el dejar atrás con lagrimas todo cuanto se conoce y se ama.
No eran extraños de otros grupos, o gente de otro piquete, como se habla en la Habana, eran nuestros amigos, nuestros colegas de años, con los que amamos y lloramos, los que a nuestro lado entregaban a nuestro grupo una dinámica única e irrepetible.
Vilma, en el primer intento de fuga los delató a la policía, las patrullas cercaron Pogolotti. En aquel intento los cinco quedaron presos, en inconciente ira nos volvimos contra ella, su boca se abrió en el portal de su casa, las palabras brotaban como ráfagas incontenibles de sus labios, no se detenía, avanzaba segura sobre nosotros cuando mas gritábamos traidora -!Los prefiero mil veces presos..., pero vivos, ¡VIVOS COJONES!...!VIVOS!.., el silencio calló sobre los dedos acusadores, la razón tornó a la cordura, se hizo la paz, no era enemiga aquella negra alta fuerte, demostrando en acción el peso de la palabra, amigo.
Juro por Dios que hicimos todo el esfuerzo posible para sacarle aquella idea suicida de la cabeza, pero el escandaloso discurso de nuestro diario vivir era como el desatino de un poderoso volcán incontenible que incineraba todas nuestras razones para hacerles desistir de aquella aventura suicida. El hambre, la necesidad, la policía nacional revolucionaria ejecutando arrestos solo por ser homosexuales, junto a las repetidas mentiras de la hija del presidente empujando toda aquella sangre joven llena de vida, ansiosa de ver por primera vez el fruto de su trabajo hecho realidad entre sus manos.
Hoy no es un día cualquiera en el muro del malecón de la Habana, hoy sostenemos en nuestras manos velas encendidas en compañía de sus familiares, mientras gotean lagrimas de las pupilas. Recuerdo sus palabras.. ....Cuando se ha llegado a esta parte del camino es imposible volver atrás...Es preferible morir intentándolo de una buena vez, que morir intentando sobrevivir todos los días en esta Cuba que adolece.
Campanha Dona Eva
Hace 12 años


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