19 de febrero de 2009

LGBT emigrantes de Cuba .

La Habana, capital de todos los cubanos, una mentira repetida hasta el cansancio para que se convierta en realidad, una realidad que adquiere un sabor amargo en la piel de aquellos desesperados de hambre y necesidad que emigran del interior del país en busca de mejoras y oportunidades que ni para nosotros existe, pero ya están en la Habana, que en verdad han creído suya quedándoles una sola opción seguir o regresar.

Cada minuto cuenta, cada descuido un arresto, la Policía Nacional Revolucionaria no dará oportunidades, la petición de las identificaciones será pagado con trescientos pesos de multas, el decomiso de todos los bienes adquiridos, una deportación indecorosa, y un acta de advertencia que declara si eres sorprendido de forma ilegal en la capital tendrás que enfrentar a los tribunales.


Sin papeles no conseguirán empleo legal, sin papeles no tendrán alimentos racionalizados por la libreta de abastecimiento, sin papeles no podrán extraerse una pieza dental en los policlínicos de la capital, sin papeles no podrán caminar tranquilos por las calles, pero son personas, personas que no podrán dormir en los parques, no existen moteles donde se puedan rentar, las terminales de ómnibus y trenes cierran las puertas a medianoche, los pasajeros que duermen fuera son chequeados por los oficiales, pasar dos noches entre ellos equivale a emigrante y un arresto, la solución apareció como respuesta social, se han construido un lenguaje extraverbal, han descubierto que detrás de cada oficial se esconde una persona y que toda persona tiene un precio, encontrar estos policías corruptos que cada vez se multiplican hasta el momento es la salida, estos le proporcionan el itinerario, adonde ir, en que parte estar, como moverse, todo a un precio.


Para estos jóvenes el 70 por ciento del sexo masculino, todo cuesta, aunque el estado les ha dado la espalda no deseándolos en la capital y haciéndoles la vida más difícil que el sitio de donde han venido. Organizaciones independientes como la Casona del Ruso, El Hostal de la Camello, La Fundación Cubana LGBT Reinaldo Arenas en memoria, enfocada específicamente en dar refugio a pacientes viviendo con VIH-SIDA emigrantes del interior del país entre otros que han creados modestos y muy reducidos espacios donde de forma gratuita estos muchachos puedan a lo menos guarecerse del frío y pasar la noche tranquilos hasta que puedan hacer algo de dinero y regresar a sus provincias de forma mas honrada y decorosa sin que nadie les quite lo que con muchísimo esfuerzo, y esto también se paga con privación de libertad que cobra otro matiz en derredor de Kilómetro Cero.

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