
Adolescentes LGBT de Cuba -1.
Hola, mi nombre es Adrián, soy gay y tengo 18 años, resido en la mas oriental de las provincias de Cuba, Guantánamo.
Soy trabajador sexual, o Jinetero, como se dice en la Habana, no porque lo desee, sino por que no tengo otro modo de ganarme la vida.
La Fundación cubana LGBT, org, a la que pertenezco, se encuentra severamente enfocada en sacarnos de este mundo, ellos tienen diferentes programas destinados ha reintégrarnos laboral y estudiantilmente.
Nuestro problema comienza cuando concluimos los estudios y el ministerio del trabajo no cuenta con espacios donde ubicarnos acorde a nuestro perfil académico, o cuando nos roban el sueño de nuestra vocación bajo el pretexto de ubicarnos donde la patria nos necesita, como si estuviéramos saliendo de un sitio de guerra, -No sabes cuantas veces quise que aquella fabrica cogiera candela por las cuatro esquinas-, pero tenia que estar allí, el presidente así lo quería y punto, el es la patria, el es quien lo necesita, aunque para ello tenga que sacrificar toda la juventud trabajando donde no quiere estar y recibiendo una paga que no alcanza ni para comer arreglado a pobre.
Es por eso que me pregunto -¿Que sentido tiene trabajar para el gobierno¿.
Otro problema que enfrento es la imposibilidad de poner un negocio propio, si lo hago el estado no lo legaliza, por ende es ilegal y corro el riesgo de que sea intervenido, las ganancias decomisadas y yo apresado. Prostitullendome corro menos riesgo en lo que a ilegalidad se refiere, ha lo menos, desde mi punto de vista.
Como todos he pasado trabajo en este negocio. Cuando llegue a la capital huyéndole al hambre y la pobreza que vivía en mi provincia, no conocía como era la jugada, como se dice en la Habana, era carne fresca, tuve que sostener relaciones sexuales con oficiales para poder sobrevivir, ellos lo controlan todo, ellos son el eslabón principal de la corrupción en la Habana, ellos son los responsables de tanta crueldad en la calles que dicen defender.
Cuando logre levantar cabeza es decir hacer 50 C.U.C moneda fuerte es decir, unos 1.250 pesos nacionales, entonces me quite a esos viejos asquerosos de encima, eran mis chulos, me quitaban el dinero ha cambio de permanecer en la capital, a cambio de trabajar en la calle Obispo o en la calle Rampa, la misma Rampa que dice la hija del presidente que es la Chueca de Cuba.
Fueron momentos muy difíciles, intente contra mi vida en dos ocasiones, en el segundo intento y convaleciente de una sobredosis me enteré que los activistas pro derechos humanos de la Fundación cubana LGBT ¨Reinaldo Arenas¨ en memoria, una org, ilegal y perseguida por la Seguridad del Estado, podían ayudarme, encontrarlos no fue difícil, me llevaron dos días donde la casa de uno para verificar mi historia, luego me incorporaron en uno de sus refugios, sitio donde hoy vivo y al que le debo la vida.
El gobierno persigue estos refugios por ser albergues ilegales, pero en realidad aquí somos una familia, preocupándonos unos por los otros. La comida es compartida entre todos a partes iguales, no importa si alguno no tiene dinero que poner, come igual, no se permiten ni drogas ni ladrones, si alguien falta no descansamos de buscarlo hasta encontrarlo o saber de el.
Esta es mi historia en pocas palabras, agradezco a kilómetro cero, el darme esta oportunidad de poderme expresar.
Nota: Es posible que te hallas quedado interesado en conocer mas sobre nuestros refugios cubanos LGBT, pero hasta el momento no se nos permite entregar detalles sobre ellos, somos muchos los que dependemos de estos espacios ilegales en la capital para sobrevivir.
Nuestros refugios son y serán durante mucho tiempo una fortaleza entre tantas debilidades y necesidades reales de nuestra comunidad anclada en la represión y exclusión oficialista a la que estamos sujetos, por lo que nos vemos obligados a cuidarlos y protegerlos.
Si tienes alguna pregunta que hacer, hazla, solo recuerda que estamos obligados a proteger nuestro hogar.
Hasta Pronto.